Género: Terror, comedia --- Año: 2006 --- También conocida como: Muerte en la granja
Hernry se crió en una granja de ovejas. Sin embargo cuando tenía diez años su hermano lo traumatizó, dándole un susto de muerte. Por esto y varias razones más Henry no ha vuelto a poner un pie en la granja familiar durante muchos años. Cuando por fin decide volver, es solo para negociar la venta de la misma a su hermano y por consejo de su terapeuta para aliviar el pánico irracional que tiene hacia las ovejas.
Esta es la primera película del guionista y director Jonathan King. De él obtenemos una sangrienta y divertida película de ovejas zombies, sabiendo explotar el inagotable filón de los animales inofensivos convertidos en máquinas de matar por algún desaprensivo científico en medio de un chalado experimento. Es tan loco como suena y lo mejor de todo es que funciona, salvando los comprensibles errores cometidos por alguien realizando su primer proyecto. Con unas espléndidas vistas de la tierra natal del director como fondo de la historia, construye una cinta más colorista de lo que es habitual en las películas de terror, aunque su peor problema sea una escena oscura. Esta escena incluye a uno de los mejores chistes de toda la película, algo así como un hombre lobo, pero mitad oveja. Está ambientada en una especie de establo para trasquilar y es tan oscura que apenas ves nada. Es tan caótica que ni Tony Scott se hubiera atrevido a filmarla, con una cámara que no se está quieta ni un instante, haciendo que solo puedas esperar a que pase para que continúe la cinta. Otro problema menor es que tal vez por temor a ser excesivamente cruenta, sobrecarga mucho el apartado de humor negro, haciendo que te plantees por momentos si estás frente a una película de terror o frente a una comedia gamberra. Así da la impresión que el director se toma a broma el tema de la película, que aunque se preste a ello, nunca debería haber sido tan vapuleado pues la rebaja y por momentos la convierte en ridícula. Lo que hacía falta era que derivara hacia una lucha hombre contra oveja más encarnizada, pero esto llega tarde y es demasiado blando. En los efectos especiales ocurre algo curioso, y es que para plasmar la barbarie que hacen las ovejas se usan más efectos especiales grotescos que realistas, casi como un homenaje al género de terror de décadas pasadas. No faltan los intestinos siendo arrancados de gente aun gritando de dolor, pero todo siempre con un gore más cómico que perturbador.
El elenco de personajes incluido es dispar cuando menos. Por desgracia los personajes son demasiado estereotipados como para resultar cautivadores. Henry sufre de un exagerado temor a las ovejas contra el que debe luchar. Es un chiste que se alarga demasiado y al final pesa como una losa sobre el actor incapaz de lidiar con todo. A Danielle Mason le ocurre más o menos lo mismo con su obsesión por los chakras, chi, feng shui y demás jerga que usa. Con ella se intentan crear chistes que sencillamente nunca hacen gracia. Peter Feeney como el hermano mayor obsesionado con el dinero también resulta demasiado lineal. Estos tres actores que deberían haber ofrecido lo mejor solo consiguen ser planos y superficiales, el resto no lo hacen mejor.
Si no te importa ver una película predecible, o si ya estás cansado de ver a tiburones, lobos, arañas, o aliens como los malos, agradecerás el giro que se le da aquí a estas inocentes ovejitas. Pero tampoco esperas nada que vaya a romper moldes, porque aunque entretiene no llega ni mucho menos a ser una cinta de culto.



![Validate my RSS feed [Valid RSS]](http://enlaces.site90.net/images/valid-rss.png)
